El invierno y la nieve tienen algo muy particular: nos invitan a ir hacia adentro. El frío desacelera, los días son más cortos y el cuerpo naturalmente busca abrigo, descanso y quietud.
❄️ Invierno, Yoga y Reiki: volver hacia adentro
🧘♀️ El Yoga en invierno
En los meses fríos podemos practicar de una manera más consciente, buscando calor, movilidad y presencia.
El cuerpo puede sentirse más rígido y necesitar un tiempo mayor para entrar en movimiento. Por eso son importantes:
❄️movimientos progresivos y conscientes;
❄️asanas que movilicen la columna y las articulaciones;
❄️prácticas que generen calor sin agotarnos;
❄️pranayama adecuado a cada persona;
❄️momentos de quietud y relajación.
El invierno también puede ser una oportunidad para practicar el Yoga como camino interior, no solamente como ejercicio físico.
La nieve afuera nos recuerda algo hermoso: quietud no significa inmovilidad interior.
✨ Reiki en el invierno
Reiki puede acompañar muy bien esta época como una práctica de pausa, presencia y autocuidado.
Un momento de Reiki puede convertirse en ese espacio donde dejamos de hacer, respiramos y simplemente observamos qué está sucediendo dentro nuestro.
El invierno puede ser una invitación a preguntarnos:
🌨️¿Qué necesito cuidar?
🌨️¿Qué necesito soltar?
🌨️¿Qué parte de mí está pidiendo descanso?
🌨️¿Dónde necesito volver a encontrar mi centro?
Más que intentar "combatir" el invierno, podemos aprender a habitarlo.
💙 Las emociones durante el invierno.
El frío y la menor cantidad de luz pueden hacer que algunas personas tengan menos energía, más ganas de quedarse en casa o mayor necesidad de descanso. Y también pueden aparecer emociones que durante el ritmo acelerado del año quedan tapadas.
A veces el invierno nos acerca a la nostalgia.
A veces a la introspección.
A veces a la necesidad de estar solos.
Y otras veces simplemente necesitamos más contacto, más calor y más compañía.
No tenemos que interpretar cada emoción como un problema que debemos solucionar.
Podemos aprender a escucharla.
❄️ Quizás esa sea una de las enseñanzas de la nieve:
La naturaleza no está quieta porque no esté sucediendo nada.
Está descansando, transformándose y preparándose para volver a florecer.
Y nosotros también podemos permitirnos esos tiempos.
Yoga para habitar el cuerpo.
Reiki para aquietar y conectar.
Conciencia para escuchar nuestras emociones.
El invierno no necesariamente nos pide hacer más.
Quizás nos pide volver a nosotros.
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