Para estos momentos de cambios, cierres, decepciones, dispersión y necesidad de volver al propio eje, hay un Yoga Sutra que me parece especialmente potente:
🕉️ Yoga Sutra II.46
Sthira sukham āsanam
“La postura debe ser firme y cómoda.”
Y no habla solamente del cuerpo.
Podemos llevarlo a la vida: firmeza sin rigidez, calma sin pasividad, presencia sin necesidad de controlar todo.
Cuando la vida cambia, cuando alguien se aleja, cuando un proyecto termina o cuando sentimos que todo se mueve, la práctica no consiste en aferrarnos para que nada cambie.
Consiste en encontrar nuestro centro dentro del movimiento.
Ser firmes en nuestros valores.
Flexibles frente a las circunstancias.
Cómodos con quienes somos, incluso cuando ya no somos quienes éramos.
Porque el yoga también nos enseña esto: No todo lo que se va debe ser retenido. No todo lo que termina es un fracaso. Y no todo movimiento significa que estamos perdiendo el rumbo.
A veces simplemente estamos aprendiendo a permanecer en nosotros mismos. 🕉️
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