El papel NO te convierte en Profesor o Maestro.

En la Escuela de Yoga Integral Esquel hay algo que aprendí después de muchos años de enseñar: 🪷formar a una persona no termina cuando recibe una certificación🪷

Y también aprendí algo más incómodo: Muchos egresados quedan anclados después de recibir “el papelito”.
¿Por qué?
1. Porque durante la formación no cumplieron con todos los requerimientos.
A veces se quiere llegar al final sin haber transitado verdaderamente el camino. Se aprueba, pero no necesariamente se comprende. Se recibe una certificación, pero quedan aprendizajes pendientes.

2. Porque una vez obtenido el certificado, algunos desconocen a quien los formó.
Olvidan que antes del título hubo un maestro, una escuela, años de estudio, práctica, correcciones, observación y transmisión.
El ego dice: "Ya soy profesor."
La conciencia pregunta:
"¿Qué estoy haciendo con todo lo que recibí?"

3. Porque dejan de capacitarse y de tomar clases. Y aquí hay una verdad fundamental:
Un profesor de Yoga que deja de ser alumno comienza a empobrecer su enseñanza.
El aprendizaje no termina con una certificación. Ese día, en realidad, comienza una responsabilidad mayor.

4. Porque vivimos una época donde muchas veces se confunde aceptación con falta de compromiso.
"Hago lo que puedo."
"Con esto alcanza."
"Yo lo enseño a mi manera."
Sí, cada persona tiene sus tiempos y sus posibilidades. Pero una cosa es respetar los procesos y otra muy diferente es utilizar el proceso como excusa para no crecer.

🧘🏻Yo enseño calidad, disciplina, estudio, práctica, responsabilidad y compromiso. No quiere decirnque todos lo acepten🧘🏻 Y sé que eso puede resultar incómodo.
Pero el Yoga nunca prometió comodidad.

5. Porque todavía no se comprende la verdadera dimensión del Yoga.
El Yoga es demasiado grande para creer que puede aprenderse completamente en un año.
Un año puede darte una formación.
Puede darte herramientas.
Puede abrirte una puerta.
Pero no puede darte todo el conocimiento de una tradición milenaria.

Mi reflexion es: Después de años de práctica y estudio, cuanto más aprendo, más consciente soy de todo lo que todavía desconozco.

Y ahí aparece una de las grandes enseñanzas espirituales: la humildad.

El verdadero estudiante no dice: "Ya sé."
Dice: "Todavía tengo mucho por aprender."

El verdadero profesor no deja de practicar.
No deja de estudiar.
No deja de observarse.
No deja de corregirse.
Y, sobre todo, no olvida de dónde viene.

Porque un certificado acredita una formación. Pero no acredita evolución.
Un diploma puede estar en una pared.
La verdadera enseñanza tiene que estar en el cuerpo, en la conducta, en la práctica y en la manera de acompañar a otros.

Por eso, en mi escuela no formamos personas para que simplemente tengan un título.

Formamos practicantes que puedan convertirse, con tiempo, estudio, disciplina y experiencia, en verdaderos profesores.

Y si alguna vez un egresado siente que ya no necesita aprender de su maestro, probablemente no haya llegado a la cima😉

Quizás simplemente haya dejado de caminar. El camino del Yoga no termina cuando recibís el certificado. El certificado cierra una etapa. La práctica abre el verdadero camino.

🕉️ Ser alumno es una condición que un verdadero maestro nunca abandona.

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